lunes, enero 09, 2006

Día 49: Domingo 18 de Diciembre de 2005

Hoy es el día en el que Christian y yo vamos a usar nuestras barbas cuidadas durante ya casi un mes. Hoy es el día en el que nos vamos a decolorar la barba, para mañana ir a currar debidamente ataviados y así poder parecer unos verdaderos Papá Noel (aunque nos faltan las tripas cerveceras). También tenemos que comprar unas campanas y caramelos para la gente (si no vaya mierda de Papa Noel). Al principio del día mi aspecto es este:




Veamos a ver como acabamos. Christian estaba con su compañera de intercambio en Tokio y ha llegado a Hon-Atsugi, así que quedo con él allí para ir al peluquero / barbero, que al parecer le da suficiente confianza a Christian. Pero al llegar nos dicen las amables y guapas japonesas que no nos decoloran la barba. Prueba NO supuerada. Pues tendremos que hacerlo nosotros mismos. Pues venga. Nos vamos a una droguería, vemos varios tipos de decolorantes, pero hay uno que además lo mezcla con un tinte plateado, PERFECTO. Lo compramos y nos vamos a Parco a la tienda de chorradas donde finalmente compramos unas campanas que más bien son cencerros (pero nos valen para lo que queremos) por 500 yeenes.

Acabaremos como el tío del envase?


De vuelta a la habitación nos disponemos a realizar el proceso de destrozo de piel. Como tengo la barba toda negra, tendré que hacerlo en 2 tiempos, así que hacemos la mezcla, lo aplicamos y en mi caso espero una hora. Parece que hace efecto, porque hay unas manchas negras en mi piel que parecen ser el color de mi pelo en el líquido. Lo quitamos y parece que no ha hecho nada, debe ser que la porquería negra esa era el tinte que lleva incluido. Limpio todo bien con jabón, aplico una crema reparadora, y a la hora repetimos el decolorado. Entretanto estamos viendo Shaolind Soccer, ES GENIAL.

Este decolorante no hace una mierda. Y todavía tenemos que comprar los dulces para mañana así que nos vamos a Kimisawa a comprar algo y a ver si hay suerte y podemos comprar un poco más de decolorante, pero desafortunadamente no hay. Así que pasamos de comprar los caramelos y nos vamos otra vez a la estación para comprar decolorante. A todo esto no llevo abrigo y hace tal frío que me estoy invaginando completamente ;-). El problema es que son ya las 21:30 y fijo que va a estar todo cerrado, porque aquí los comercios de venta cierran a las 21:00 más o menos, a excepción de los de alimentación que suelen cerrar más tarde.

Cuando llegamos a la estación nos encontramos con Kinya Hosoda y nos ayuda a elegir el decolorante más fuerte. También compramos una crema reparadora para la cara, que hay que cuidar el cutis (o sea de verdad!). Ahora vamos otra vez a Kimisawa (invaginación2) y compramos un montón de caramelos y chocolates. A lo tonto entre disfraces, caramelos, tintes y accesorios nos hemos dejado casi 15.000 yenes…

Vuelta a la habitación, mezcla y aplicación. QUE PUTO DOLOR! Si el otro ya picaba y tenía miedo por mi piel, esta vez está siendo realmente doloroso. Joder con lo de querer animar las fiestas, no me valía con una mierda de barba de pega no, tenía que ser natural. Esta vez parece que está haciendo efecto, porque la pasta está adquiriendo un tono marron oscuro muy sospechoso.

Las pintas que tenemos durante el decolorado… para hacer un “book”.


Efectivamente esto funciona, ahora ya soy “barbirrubio” :-D.




DIOS, pero qué pintas!!! :-D.

Por si acaso repetimos el decolorado para ver si conseguimos el color blanco, pero después de otros 20 minutos de sufrimiento no hay nuevos resultados. Durante nuestro proceso de decoloración, se han pasado por la habitación Jason, que se ha descojonao, y Guillaume, que también se ha descojonao y me ha nombrado Asterix de Japon, muy desencaminado no va a la vista de las fotos :-D. Al parecer los demás están jugando en red al Starcraf, así que nos ponemos un montón de crema reparadora (fijate tú) y nos vamos a la sala común a ver que hacen. Muchas risas y mucho vicio, aunque yo no me pongo a jugar con ellos (me dan miedo los coreanos, son realmente unos viciados).

Ya en mi cuarto me pongo más crema, y a la media hora aparece Christian con la cara toda roja advirtiéndome del peligro. En mi no ha tenido tal reacción, pero a Christian le ha quemado enterito :-D. Observad las secuelas de convertirse en Papa Noel, fijaros bien en el color de la piel :-)



Mañana a las 8 de la mañana en pie para preparar todo, ir a la oficina y depositar el alcohol en la máquina del agua y por último a hacer nuestra aparición Navideña.

1 Comentarios:

At 3:26 p. m., Anonymous Anónimo said...

otra vez yo , el mexicano (Lord Gabriel Lara (16) )y que gracioso tu y tu compañero tratando de parecerce a santa claus aunque una barba artificial era mejor que todo el infierno de la decoloracion , sayonara

 

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